Archivos de June 2007
La casa de Carme
Tue Jun 26 19:24:00 UTC 2007
Cuando ayer llegamos a la casa de Carme fue una impresión muy fuerte. Era ver su casa pero sin ella. Pero como muchos de los objetos eran solo de ella su presencia era total. Hoy a lo largo del día, según íbamos entrando en relación con los objetos y espacios de la casa el espíritu de Carme se aparecía y de hecho L. y yo casi no podíamos hablar de otra cosa. Pero el espíritu de Carme estaba también en la calle. Desde la atención con que I. nos recibió o el trato que nos dió el dueño del Deportivo al recordar que éramos amigos de Carme o las alharacas de C. quien nos guarda el coche. En todos los casos las referencias a Carme eran explícitas. Nos movemos en la casa con cuidado, no que riendo cambiar las cosas de sitio pues tambíén queremos preservar el orden que dejó nuestra amiga.
A lo largo del día nos ha ido penetrando otra idea, la de confort. La idea de como Carme disfrutaba de su casa. Pues nosotros también estamos disfrutando de ella. De su jardín y de su porche. De la corriente de aire que va de un lado para otro. De la ducha que, extrañamente en Nicaragua, sale caliente. De la verja de la entrada que nos permite estar seguros y al tiempo tener la puerta abierta y que aparezcan todo tipo de vendedores. De sus libros. De su cama. Del espacio de relax.
Teníamos miedo de entrar en la casa de Carme, pero de hecho nos sentimos en paz con ella, con su sentido de “Carpe diem”.
De San Salvador a Ocotal
Mon Jun 25 03:50:00 UTC 2007
La mañana es triste porque nos despedimos de nuestras Y y O. O. nos avisa que los policías hondureños nos pueden molestar pidiendonos elementos de seguridad y nos regala un extintor. Nuestras Y nos dirigen hacia la salida de San Salvador y después de encaminarnos nos despedimos con unos abrazos.
Todo va bien hasta la frontera. Al llegar nos asaltan los “tramitadores” que nos advierten que solos no lo vamos a hacer. No les hacemos caso. La salida de El Salvador es sin dificultades. Pero la parte hondureña va a tener su cosa. Son las doce y media. Nos dirijimos a la administración y desgraciadamente las secretarias están en pleno almuerzo. Les digo “ya veo que están ocupadas, ¿Cuándo me pueden atender?” Me dicen que a la una. Vuelta a la una “Lo siento pero la licenciada se ha ido a un mandadito y ahorita mismo vendrá” En compensación me dan una silla para sentarme y como no me ven enfadado me dan conversación y me ponen el abanico (ventilador ) orientado a mi persona. Parece claro que no tienen una excelente relación con la licenciada. Me hablan como su trabajo es muy duro (en todo el tiempo que estuve solo les vi actuar de conserjes de la licenciada). Les pregunto si van a acabar con las fronteras. me dicen que si, que ahora trabajan 51 personas en la frontera (contratadas por el estado) y que probablemente se quedarían sin trabajo. Llega la licenciada, una muchacha jóven menor de 30 años y amablemente me rellena los papeles. Me pregunta si he tenido problemas en México, porque un señor costarricense los tuvo. Le digo que no y me indica los trámites que he de realizar.
Lo siguiente es, aparte de hacer multitud de fotocopias todo el rato, que me pasen a ordenador lo que la licenciada escribió a mano, esto es “que me lo digiticen”. Después de pagar la digitización. Hay que ir al banco a pagar el resto. No admiten dólares, así que hay que salir del banco para cambiar donde los cambistas del mercado negro. Regateo y tengo las lempiras. Pago y ahora hay que ir con todos los papeles y sus correspondientes fotocopias (del recibo del pago también hay que hacer fotocopias) a la aduana. Allí me retienen un buen rato y me devuelven más papeles con más sellos de los que tenía. Por supuesto también hay que sacar copias de ello.
Vuelta a donde la licenciada son como las dos menos 10. Las secretarias me informan que la licenciada está almorzando en la oficina. Bien, tranquilidad, pasa el tiempo, son las dos y 10, empieza a venir más gente que quiere ver a la licenciada. Las secretarias tocan la puerta y ante la no contestación, miran a través de las rendijas de la puerta por si ven algo. Hacen un gesto como de que está echando la siesta. Viene un policía un poco nervioso y repite la ceremonia. Golpea y más fuerte la puerta y también mira por la rendija. Les comento a las secretarias que son de mediana edad tirando para arriba que ¡Cómo será ésta cuando sea mayor! a lo que me contestan “es una buena pregunta”. Siguen los aporreamientos de puerta y casi a las dos y media se abre la oficina y aparece la licenciada con un aire de culpabilidad.

Me pasan el primero y amablemente me “carga el pasaporte” con el auto. Incluso me hace gratis las dos fotocopias que las secretarias me dijeron que debía de hacer yo. Mientras está de espaldas saco una foto con la cámara del teléfono a un cartel pegado en la puerta que dice ””Somos simples servidores. No hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”. Me despido de las secretarias y me encuentro con L. que estaba a punto de morir de aburrimiento. Un pequeño detalle: en todo este tráfico de fotocopias y despachos nadie vino a ver el coche o a verle la cara a L.
A la salida nos piden los pasaportes y tenemos que entregar alguna de las múltiples fotocopias. 500 metros más adelante un retén de la policía nos para y nos pide los papeles. El poli me entra diciendo que “Vaya, usted se parece a Bin Laden”. “No no” le contesto “Soy Santa Claus”. Me mira con sorna y repito “Soy Santa Claus pero solo traigo regalos en Navidad”. “De verdad que no me va dar algo a estos pobres policías que estamos muertos de calor. Aunque sea para un refresco”. Le doy dos dólares y pasamos el control sin que tengamos que enseñar el extintor. Después de este retén pasamos otros dos sin consecuencias. En los dos hablamos de fútbol. Uno era del Madrid y otro del Barcelona.
Llegada a la frontera con Nicaragua. Hoy son dos fronteras. Por de pronto cuando llegamos al lado de Honduras nos informan que no hay luz (luego las fotocopiadoras no funcionan). “Tramitadores” nos informan que no va a ser posible pasar sin fotocopias. Otro nos dice que vamos a tener que pagar nuevamente el impuesto de rodaje si no guardamos fotocopia del pago (que no tenemos). Pero lo tiene que decidir Don Julio que es el jefe. La falta de fotocopias resulta ser nuestro aliado, Don Julio nos sella los pasaportes. Tenemos la salida y vamos para adelante. En el lado nicaragüense todo resulta fluido, sin fotocopias todo va más rápido. Únicamente un aduanero nos pide por favor si le podemos regalar un bolígrafo cosa que hacemos.
A la salida una oficial de inmigración nos mira los pasaportes y en su misma oficina hacemos el seguro del coche. Charlamos con la muchacha de inmigración sobre las formas de pasar la frontera española y las dificultades que tienen los inmigrantes ilegales en España. Le damos “raid” a la chica del seguro y nos vamos a Ocotal. Llegamos a Ocotal despuñes de haber recorrido, desde Davis 8500 km
El mercado del centro
Sun Jun 24 07:25:00 UTC 2007
Hemos pedido a nuestras Ys que nos lleven al centro para ver la tumba de Monseñor Romero y la catedral. De primeras son un poco renuentes, pero después se animan y nos montan un auténtico operativo. La catedral está rodeada de una zona de venta informal de reputado peligro de robo. Han elegido el domingo porque piensan, y es cierto, que hay menos gente. El vecino A. a quien llamamos el agente secreto (por su extremada discreción) se apunta también a la expedición. Y2 la dejaremos con un amiga en una tienda tipo “Corte Inglés” mientras nosotros penetramos en la zona de peligro. Como quiero sacar fotos llevaremos la cámara en una disimulada bolsa de plástico normal que llevará discretamente Y1.
Y así sucede. La zona de venta está perfectamente tranquila y desde luego tenemos las sensación de haber paseado por sitios mucho más peligrosos. Y1 y A. realizan su labor de forma profesional pasándose señas sobre las personas que se nos acercan.

Hay un puesto donde aparecen todos los santos oficiales de la izquierda. Falta Mao cuya figura ha caído ciertamente en olvido y naturalmente tampoco están Stalin o Trostky por razones obvias. Nos dirigimos pues, sin incidentes a la catedral.
Entramos en la catedral y están en misa. Sacamos unas fotos y nos vamos.
La tumba de Romero está en la cripta y hacia ahí nos dirigimos. También están en misa, pero el ambiente es totalmente diferente. Hay ofrendas, discursos, aplausos, guitarras, videos y cámaras de foto. Es la misa de izquierdas. La catedral se ha transformado en una especie de multicine que ofrece simultáneamente una misa de derechas en la parte de arriba y otra de signo, digamos complementario, en la cripta. A pesar de que no hay mucha luz saco unas cuantas fotos luciendo mi máquina ostentóreamente (se supone que en la iglesia no me van a robar).
A Y1 se le ocurre que estaría bien si le saco una foto a un poster de Monseñor Romero que está en el altar formando parte de las ofrendas de los fieles. Así que se lo pide a quien está haciendo las lecturas liturgicas, una especie de sacristán. Este, ni corto ni perezoso, lo retira del altar y lo lleva a un lateral donde cae en las garras de mi cámara fotográfica. Unas fieles al lado nuestro que acababan de ofrecer un periquito en la ofrenda me dicen: “Muy buena foto”.
En la plaza también está el Palacio Nacional con una estatua de Isabel la Católica
Como se hace tarde volvemos en busca de Y2. Sacamos fotos en el camino. Resulta bastante cómica la operación de sacar la cámara de la bolsa de plástico, hacer la foto y volverla a meter indisimuladamente en la misma bolsa. Entre otras fotos hacemos una de una pancarta que expresa la molestia de los comerciantes informales ante los proyectos de llevar la venta hacia otras zonas. La alcaldía, que es del FMLN, quiere rehabilitar la zona centro y el gobierno, de derechas, pone todas las pegas que puede.
Luego, y después de almorzar un bocadillo de “pavito”, nos llevaron a una venta de artesanía. Y1 se demostró como una regateadora infatigable e implacable. Nos consiguió rebaja siempre.
A la tarde noche nos llevaron a los Planes de Rendero a comer pupusas. Desde los Planes se ve una vista estupenda de San Salvador y es un lugar de esparcimiento local. Nosotros fuimos a la casa del hijo de Y1 y hermano de Y2 J, y su mujer A. También viene el otro hermano de Y2 O. La cena es superagradable con una conversación interesantisima.
Suchitoto
Sat Jun 23 07:18:00 UTC 2007
Pasamos primero por la UCA para ver las tumbas de los jesuítas y otra gente asesinados por el ejercito. Ese día es día de asueto universitario y no hay manera de acceder a la capilla. De todas las maneras se puede ver parte desde fuera. La universidad como tal parece un sitio extremadamente agradable.

Y2 nos lleva a Suchitoto. Un lugar turístico al lado de un pantano que atrae mucho turismo local. Es un día de relajo (en sentido español, en América relajo significa, entre otras cosas, desorden en el peor de los sentidos ). Charlamos, nos seguimos contando nuestras vidas. Antes de volver nos vamos a un cyber donde intentamos buscar a gente amiga común de cuando estábamos en Davis. Localizamos a un amigo chileno y le escribimos.
Por la noche vamos a un restaurante japonés de esos que te hacen la cocina en una plancha que está en tu propia mesa. El cocinero hace todo tipo de malabarismos con el cuchillo y los huevos. Encima la comida estaba buena. El restaurante está en un centro comercial. Lo hemos elegido porque Y2 tiene facilidades de acceso. Es interesante ver comprobar que precisamente los comercios más capitalistas (los centros comerciales) son los que cumplen mejor las normas que facilitan la vida a los discapacitados motores.
Guatemala saliendo y San Salvador llegando
Fri Jun 22 00:31:00 UTC 2007
Al pasar por la Ciudad de Guatemala nos volvemos a tropezar con el trébol y nos volvemos a confundir. Preguntamos a algunos ciudadanos. Al enterarse de que vamos a El Salvador nos dicen “Tengan cuidado” y nos dirigen al buen camino. La carretera es normal y pasada la salida de la ciudad bastante cómoda de conducir. Pero según nos vamos acercando a la frontera nos vamos quedando casi solos. En los últimos 20 km así que encontramos otro vehículo, nos pegamos a él para “hacer cuadri” . En la frontera aparecen los “tramitadores”. Esta vez no les hacemos caso y arreglamos sin problemas la salida de Guatemala. En el lado de El Salvador no permiten “tramitadores” y la cosa va suave. Hay que sacar fotocopias. El muchacho que se encarga de ello lleva una camiseta que dice “Creo en el amor a primera vista”, le pregunto si le ha pasado alguna vez me dice solo una vez. “Y le duró” le digo. “No, se acabó ” me dijo mientras se ponía rojo. El agente de aduana me dice que unos paisanos míos se llevaron todo el oro de aquí. yo le digo que “a mi tampoco me tocó”. Aparece por la ventanilla un tipo que dice que quiere pasar su colección personal de CDes. Le miro y muestra un saco enorme. Minutos después aparece en la oficina, le da un papel mientras le dice “ponga aquí no y aquí también no y después firme”. Nunca sabré si el funcionario se apiadó o aceptó una mordida. Por supuesto que la oficina estaba llena de letreros que decían que el servicio de aduanas es gratuito y que denuncie la corrupción. A la salida nos pide una policía los pasaportes y le preguntamos si son seguras las carreteras a San Salvador. Nos dice que sí , que no hay problema. Y luego, en plan tranquilizador, que tienen muchas mejores estadísticas que Guatemala.
El camino a Santa Tecla (población al lado de San Salvador) donde hemos quedado es sin historia (aparte de señalar que las carreteras son mejores que las de México, de hecho son tan buenas que es complicado imaginar que en ellas se dan asaltos). Nos encontramos con nuestra amiga Y. Es muy emocionante el encuentro. No nos vemos hace 13 años y es esa sensación que se tiene con los amigos de verdad de que nos vimos ayer. Y. usa silla de ruedas y un auto adaptado a su situación. Nos dirige por el caos capitalino hasta su casa. Vive en una modesta y estupenda casa en los montes que rodean San Salvador. Es un placer reconocernos, contarnos nuestras vidas y nuestras preocupaciones. La madre de Y., que también se llama Y. (llamaremos Y1 a la madre e Y2 a nuestra amiga, la hija). Vamos a cenar a un local donde toca la guitarra un amigo de Y2. Aparcar es un lío aparecen los tradicionales “ayudadores de aparcamiento”. Pero no es sencillo, pues como hemos indicado Y2 utiliza una silla de ruedas para desplazarse. Al final lo conseguimos,. Y2 utiliza un “sofisticadp” sistema de una tabla para ir del coche a la silla (y viceversa) y necesita espacio para ello. Los empleados del restaurant le ayudan subir por los peldaños, gravísimos obstáculos para ella. Pero nos llevamos la desagradable sorpresa de que “no es el restaurant a donde queríamos ir”. Este resulta ser el de al lado. Vuelta a deshacer la operación y vamos al otro. Ahí hay una camioneta que impide el paso. El empleado que ayuda a Y2 decide atravesar una zona ajardinada como si fuera un 4×4. Pero al final comemos y charlamos a gusto y nos llevamos una lección sobre como las dificultades de quien en vez de tener piernas que le muevan, son ruedas su órgano de movimiento.
Y2 recibió un balazo cuando tenía 18 años y a partir de entonces las ruedas le acompañaron a todas partes. Es pues una víctima y, si se puede distinguir, inocente, de la guerra de El Salvador. Un suceso como este acaba con la vida de muchas personas pero no ha sido el caso de Y. que se hizo Licenciada en Psicología y luego un máster en los Estados. Ahora trabaja como sicóloga en los servicios anejos a la corte judicial. Se encarga de la rehabilitación de las víctimas de la violencia doméstica así como de los victimarios que reciben también tratamiento. Resulta hermoso ver como una víctima de la violencia lucha contra la violencia y sus efectos.
Frontera con nervios
Thu Jun 21 07:15:00 UTC 2007
Ya se anunciaba como un día lleno de emociones y no nos ha defraudado. Pero por resumir: hoy no nos han asaltado.
En la pasada semana hemos preguntado a mucha gente en México sobre Guatemala y la opinión mayoritaria era: “Guatemala es peligrosísima”, “os van a asaltar”, ¿Cómo os atrevéis a ir en auto? Hemos mirado en Internet y las opiniones son coincidentes. Al hablar con nuestra amiga Y. abundaba en las mismas posiciones. E. nos indicó que carreteras eran peores que otras. etc… etc… Solamente una persona nos dijo que no era para tanto. Pero era la minoría.
Así pues, psicológicamente estábamos preparados. Para entrar en Guatemala hay que hacer una cosa primero: salir de México. Y esta tarea aunque no complicada no resulta obvia. Si uno se dirige directamente a la frontera está haciendo las cosas muy mal, va a tener problemas. Lo que hay que hacer es tirar para atrás de Tapachula, ir a un sitio llamado “Viva México” y cancelar el permiso de importación del auto. Esto incluye el arranque ceremonioso del sticker que nos permitía circular por México. Así uno está preparado para salir de México.
Bueno, nos dirigimos para la frontera. Antes paramos en una gasolinera y llenamos el depósito. Los gasolineros pretenden transformar cada dólar en solo 8 pesos (lo normal está entre 10.5 a 11) esas cosas miserables que encabronan al turista consciente. Buscamos todos nuestros pesos y al final solo nos quedó poner 3 dólares extra. Es una salida un poco fea de México donde no hemos sufrido este tipo de abusos tan descarados.
Vamos a la frontera. Agarramos la carretera que dice frontera, pero cuando nos acercamos somos conscientes de que no es a la frontera de Hidalgo a la que nos acercamos. Si no a la de Talismán por la que circula menos gente y por tanto poco recomendada. Nos crece el nervio. Paramos en una gasolinera preguntamos a una gente que anda por ahí, Resulta ser un guatemalteco que dice estar en México por negocios. Nos mira tipo scanner. Nos pregunta que por qué no queremos ir por la de Talismán. Mientras nos habla mete su cabeza y manos por nuestra ventanilla. Nuestra incomodidad aumenta. Nos dice que vayamos por la carretera 1 (la que nos han dicho que no vayamos.). Pero al final nos dice como podemos ir hacia Hidalgo. No tranquilizamos brevemente. En el cruce nos intenta abordar una persona, no le hacemos caso y tiramos para adelante. Un momento después L. que está conduciendo observa que esa persona ha cogido una moto y nos sigue detrás. Pasan kilómetros (30) y sigue detrás. Si aceleramos el acelera y si disminuimos de velocidad el también lo hace . El nervio vuelve a crecer ¡Estamos siendo perseguidos! Comentamos con preocupación que si se está gastando tanta gasolina se la querrá cobrar.
Al fin vemos una desviación que pone “Puente internacional” ¡Ahí vamos! con tal desgracia que L. no ve una barrera que impide el paso. Afortunadamente el policía encargado del control, al ver tamaña decisión en nuestro vehículo, la levanta protegiendo de esa manera su barrera. L. frena después de pasarla y pide excusas al policía haciéndose la señal de la cruz. El policía magnánimo no tomó en cuenta el incidente solamente señaló que la barrera, a la que él con su rápida y eficaz actuación había salvado su integridad, valía 25000 pesos. Hete aquí que nuestro motorista está también en la escena del crimen. “Esta es la frontera para tráfico comercial, para turistas es en otra parte, El es un tramitador les puede ayudar.” nos dijo el policía. Ya hemos caído en sus redes. Nos conduce a través de un vericueto de calles a la frontera turística. Nunca sabremos si nos llevó por el camino más corto o por otro para simular dificultad. En todo caso casi podemos asegurar que el sindicato de “tramitadores” se había encargado de arrancar todo tipo de ayuda en forma de letreros. Cuando llegamos nos dice que los trámites van a costar un par de cientos de dólares y regateamos su parte que él estima en 30 dólares y que rebajamos a 15. Nos presentamos, me pregunta su nombre (no pregunta el de L. loque provoca su irritación) Vamos a la salida de México y no hay problemas. Pasamos a Guatemala. Lo primero es que hay que pagar como 13 quetzales (dos dólares) por la fumigación del vehículo. Pero naturalmente no aceptan dólares y al lado hay una gente que se ofrece para cambiar por debajo del oficial. Ya empiezo a resistirme le digo que para un banco. El cambio es mejor. Vamos después a una supuesta agencia de aduanas. Ese es el lugar del crimen. Me dice que tiene que hacer una supuesta (es lo deduje después) operación de pedir un código y hacer todo el papeleo que luego haría inmediata el paso por aduana y por ello me pedía 1700 quettzales (240 dólares). Me enfado, le digo que no acepto, que eso es un timo, me voy de la oficina. Yo ya estoy desorientado y negocio una rebaja con la supuesta agencia. Lo dejamos en 300 queltzales (40 dólares). Esto me recuerda un viejo chiste de Tip y Coll de cuando el aeropuerto de Barajas tenía unos precios muy abusivos en la cafetería. Llega Coll y dice “No te fastidia que me querían cobrar un millón de pesetas por un café con leche. ¡Se créeran que soy gilipollas! les he dado 100.000 que ya les vale”. El trámite continúa, él siempre intenta tener los papeles en la mano, entre otras cosas nos sellan el pasaporte (también el de L. pregunto si “debe de presentarse mi esposa” y dicen que “no es necesario”) visitamos alguna oficina más y terminamos el trámite. Ha pasado más de una hora. Al final el “tramitador” me pide propina adicional por la rebaja que me ha conseguido. Le digo que mejor no, si quiere que quedemos como amigos. Salimos de la frontera bastante nerviosos y enfadados. L. me tacha de machista por no haberle presentado al timador
Pasar de México a Guatemala en lo que se refiere a carreteras es como pasar del orden al caos. No hay prácticamente ningún orden, no hay letreros de direcciones. Vamos oyendo la radio y escuchando la propaganda electoral. Los mensajes son muy de derechas. Del tipo “vota duro” o “Vd. necesita orden: el ejército para combatir el narco tráfico y la policía para hacerlo con la delincuencia común”. En Guatemala “City” nos perdemos en el cruce llamado trébol, pero al final encontramos vía para Antigua.
Antigua es preciosa, lástima que estemos tan poco tiempo. Nos paseamos, preguntamos sobre rutas más seguras con las habituales respuestas contradictorias y nos vamos a dormir tan panchos.
Hoy llegamos a Tapachula
Wed Jun 20 07:14:00 UTC 2007
Tapachula es la frontera con Guatemala. Mañana pues abandonamos México. Hemos salido a las 7 de la mañana de Puerto Escondido y hemos llegado diez horas y media después (a las cinco y media de la tarde). Durante varios días hemos estado preguntando a diversas fuentes cuanto se tardaba de Puerto a la frontera y no hemos encontrado a nadie que tuviera idea ni que acertara. Hemos preguntado en Internet y un amable y desinteresado internauta nos dijo que había 690 kilómetros de distancia (lo cual debe ser mas o menos cierto) y un tiempo previsto de 7 horas y media (lo cual carece de sentido, pero seguramente es lo que dicen los programas automáticos). Otros avezados viajeros decían que 18 horas, pero ellos nunca lo habían hecho. En el hotel llamaron a la compañía de autobuses que les dijo que el directo tardaba 14 horas. Preguntamos en la oficina de turismo y ahí nos aseguraron terminantemente que se tardaba un mínimo de 12 horas, porque las carreteras en una zona estaban malísimas. Esta última opinión nos convenció he hizo que planificásemos el viaje haciendo noche a unos 250 kilómetros de Tapachula.
Pero la carretera ha sido probablemente la mejor que hemos disfrutado en nuestro recorrido a través de México, así que nuestra encargada de turismo simplemente no tenía ni idea de como estaba la carretera.

La única dificultad que hemos tenido ha sido que los intentos de sacar con tres grúas la parte de atrás de un trailer gasero que han interrumpido el flujo de la carretera durante una media hora. Además que durante la última hora ha estado lloviendo con bastante intensidad. ¡Por fin nos hemos encontrado con las lluvias tropicales! La sensación que nos embarga es que los mexicanos tienen ante los guatemaltecos (y probablemente el resto de los centroamericanos) una actitud como la que españoles tenían (o tienen) ante los portugueses.
El caso es que hemos visto que teníamos tiempo y fuerzas y hemos prolongado el viaje hasta el mismo Tapachula. Pero con un problema: sin guías que hablen de Tapachula y sin haber mirado en Internet hoteles. Esto es, saltándonos todas nuestras reglas.
Así hemos entrado en Tapachula por una desviación que decía centro y cuando ya no sabíamos donde ir hemos preguntado a un paisano. ¿Dónde puede haber un hotel que esté bien? Nos dice que en el centro hay varios, que él va al centro y que si le damos “ride” nos puede indicar exactamente, Le montamos en el auto y nos llevó al hotel “Cabildos”, un hotel digno y cutre a la vez donde nos hemos quedado. En el hotel no hay turistas, es un hotel para personal del área.
Damos una vuelta por la ciudad. Llegamos a la plaza central. No hay turistas a la vista. Nos sentamos en la terraza de un café y pedimos unas “Coronas” el camarero contesta ¿Corronas? con acento americano. Lo interesante es que el resto de la conversación se desarrolla en español pero con el camarero intentando simular un acento norteamericano cuando habla, probablemente para que le entendiésemos mejor. Cuando hablaba con sus compañeros lo hacía como un mexicano normal.
Vamos al restaurant del hotel. En este caso el camarero nos habla en inglés super macarrónico. Después de la escena del café la situación nos resulta hilarante. Ahora la conversación se produce así: Hay una tele bastante alta y yo no le oigo bien. Con lo que el camarero se lo dice a L. (en inglés) y L. me lo traduce al castellano. Esto dura toda la comida y se estabiliza el procedimiento. El camarero se lo dice a L. (en inglés) Yo no entiendo inglés y L. me lo traduce a un idioma desconocido para el camarero que sin embargo entiende. Nosotros le contestamos en castellano y el agradece nuestro intento de acercamiento volviendo a hablar en inglés.
Pero el hotel también esconde otros misterios: En una mesa cercana a la nuestra se sientan tres personas que hablan en voz baja con gestos de cuchicheo. Pronto llega otro personaje, aparta a uno de los tres de la mesa y comienzan de pie otro cuchicheo aun más bajo, Mientras esto sucede un “segurata” entra para entregar al recién llegado una cartera de mano enorme. Le ordena al uniformado que la deposite en otra mesa y allá van los dos cuchicheadores. No sabemos como terminó aquello pero teníamos la impresión de que en cualquier momento podían aparecer los “federales” y vernos metidos en un lío de pantalón largo.
Puerto Escondido
Mon Jun 18 03:45:00 UTC 2007
Hoy otra vez estamos junto al mar. Seguimos a la bartola. ¡Ojo! Hay nuevas fotos en articulos viejos y también algunos articulos nuevos. También se pueden ver todos los posting de Mayo y los de Abril
Ahora también se puede ver un mapa del viaje en México
Puerto escondido
Fri Jun 15 04:58:00 UTC 2007
Relax
Hacia Puerto Escondido
Thu Jun 14 04:57:00 UTC 2007
Como a las cuatro de la madrugada oímos como unos bombazos continuos, tipo cohete fin de fuegos artificiales. No nos preocupamos, pues en Nicaragua la gente lanzaba cohetes por la noche por cualquier causa. En el desayuno pregunto al cocinero y me dice que eran los maestros. Le digo que despertando a la gente no van a conseguir muchos partidarios y me contesta “Ya, pero ellos tienen esa costumbre”. La marcha tiene programado su empiece a las 10 de la mañana. Nosotros pasamos por el lugar de concentración, como a 10 kilómetros del centro a las 10 menos cuarto y ya se observa mucha animación aunque la carretera, afortunadamente, no está cortada. El camino atraviesa una zona con todos los verdes del mundo. Curvas, curvas y más curvas. Atravesamos la sierra. Seis horas y media para recorrer 250 km y llegar a Puerto Escondido
Oaxaca2
Wed Jun 13 04:56:00 UTC 2007
Nuestra mañana la empleamos en una excursión organizada a Monte Albán. Vamos en un autobusete con dos parejas más. Una es una pareja super de derechas de aspecto “chelito”. Él, jubilado (y ex-empresario), ella más joven no declara oficio en la conversación que tenemos, pero si expresa opinión sobre diferentes asuntos siempre en clave de derechas. Lo peor es que se muestra entusiasmada de tratar con españoles. Algo así como si nos dijese “Yo soy una mexicana que les puedo entender. Entiendo que consideren horribles muchas de las cosas que pasan en mi país, con tanta gente pobre e inculta …”. La otra pareja madre e hijo de aspecto indígena. Más simpáticos. Ella con una válvula mecánica en el corazón se confesaba biónica y en cuanto empezó a hablar no paró. El me preguntó a ver si en Cuba teníamos también este tipo de ruinas. Le dije que no era cubano pero consideré la confusión como un halago, como una prueba de que había conseguido americanizar el ritmo de mis palabras.
El conjunto de las “ruinas” resulta impresionante. Cierto es que las “ruinas” están muy reconstruidas, esto está debidamente señalizado. Este tipo de ruinas siempre produce una cierta estupefacción. De cómo se hicieron, de cómo vivía la gente, de como sería aquello con gente y con la parte no permanente, madera, paja, ramas que evidentemente existían encima de las piedras.
El guía no ayudaba mucho. Se empeñaba en hablar del eje perfecto norte-sur sobre la que estaba construida la ciudad. Pero nuestras sombras al mediodía decían otra cosa. En uno de los edificios hay un equipo de albañiles-arqueologos que están poniendo piedras numeradas en una pared. Para hacerlo se basan en un croquis hecho a mano que indica como hay que hacer la reconstrucción. “Bueno, no lo ponemos igual, pero sí en un 90%” nos dicen orgullosos nuestros reconstructores.
En las ruinas apenas hay gente. Solamente dos grupos de turistas, es una auténtica gozada. Por supuesto que detrás de cada piedra aparece un indígena ofreciendo una estatuilla auténtica por 5 dólares.
Por la tarde estamos en Oaxaca. Hacemos cola (durante una hora) para poner un depósito para reservar el siguiente hotel. Muchos estudiantes que van a pagar la matrícula. Comerciantes que llevan un fajo de billetes para meterlos en cuenta. Nadie protesta, todo el mundo espera pacientemente como si fuera lo más natural del mundo. Cuando pagamos nadie nos pide una identificación. De manera que si metemos dinero en la cuenta de alguien pagando una “mordida” nadie nos va seguir el rastro (probablemente para grandes cantidades tengan otro procedimiento). De la misma manera si alguien está recibiendo un dinero por corrupción, siempre podrá decir que le metieron el dinero para incriminarle. Luego visitamos el antiguo Palacio de Gobierno. Con un mural presidido por Benito Juarez donde cuenta la historia de México. Además vemos un impresionante documental de Einsestein sobre el terremoto de Oaxaca en 1931. También hay otra exposición como de física con espejos deformantes.
Vemos el agobiante mercado donde una carnicería está casi al lado de una tienda de artesanía. L. no puede resistir las carnicerías, salimos sin comprar nada.
No he hablado hasta ahora de los maestros de Oaxaca que protagonizaron el año pasado una dura lucha en la ciudad. Preguntamos en el hotel donde está su sede y allá vamos. Cuando llegamos las oficinas están vacías, pues se han ido a comer (son las cinco de la tarde). Aun así hay quien está vendiendo boletos para los autobuses que llevarán a los maestros al gran “plantón” en Mexico D.F.
Le pregunto por los motivos de su lucha y me indica que pelean contra la ley de que transforma las jubilaciones en retiros. Le repregunto sobre cual es la diferencia y me indica que jubilación es un sueldo de por vida y el retiro es una cantidad fija de una vez. “ahora lo tengo claro, yo soy entonces jubilado” le dijo. Pero esto es este año, le digo ¿pero por qué peleaban el año pasado? ¨por la rezonificación” los maestros cobran diferente según las zonas y Oaxaca está considerada como zona más barata. Antes de despedirme le pregunto cuanto gana un maestro y me dicen que uno recién egresado 300 dólares la quincena. No es mucho dinero ciertamente, aunque la perspectiva cambia si lo comparamos con lo que ganan los maestros de Nicaragua 150 dolares no a la quincena sino al mes.
Para el día siguiente tienen convocada una marcha y les deseo suerte.
No se crea que esto de los maestros es una lucha sindical corriente. No me siento capaz de hacer un análisis de lo que fue. Incluso los datos que tengo no están contrastados.
Aquí están algunos datos: La lucha sindical de los maestros confluyó con los intereses de otros grupos formando la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) apoyada por muchas organizaciones indígenas. Durante 22 días tuvieron ocupada la televisión estatal y emitían lo que les daba la gana. Más de dos meses el centro de Oaxaca estuvo con barricadas permanentes. El gobernador Ulises Ruiz blanco de las protestas se fue del palacio de gobierno y se instaló en el aeropuerto. Hubo 26 muertos, creo que todos (no lo se seguro) de la parte de los “protestantes”. Algunos de los muertos fueron asesinados por grupos parapoliciales. Para acabar con las barricadas necesitaron 4500 policías y el apoyo de helicópteros de la infantería de marina que entraron de una forma brutal.
¿Por qué el poder permitió que la cosa durase tanto? Ulises Ruiz es del PRI y Fox que gobernaba la federación, del PAN. De modo que para Fox, en el año electoral el asunto Oaxaca era un motivo de desgaste del PRI. Es más el propio Fox intentó forzar la dimisión de Ulises. Cuando después de las elecciones se produjo el plantón de Lopez Obrador, el PRI cambió el apoyo a Calderón por la intervención federal en Oaxaca. Por otra parte el gobierno negoció con la organización de maestros ofreciéndoles buena parte de lo que pedían. Ahora está en proceso de ratificación dentro de la organización de maestros.
Las opiniones recogidas en la calle fueron siempre negativas, pero hay que tener en cuenta que salvo alguna, oída de conversaciones que estaban al lado nuestro, tienen en común la de haber sido emitidas por gentes relacionadas con el turismo. Ese ha sido el gran perdedor en la batalla de Oaxaca. Una parte de la población de Oaxaca vive del turismo y este bajó a cero durante la pelea.
“No parecían maestros” nos dijo una dependienta. “Se decía el que la hace la paga, ahora se dice el que la hace le pagan” dijo un chofer. “No respetaban nada, amenazaban incluso a los hoteles de turistas” dijo el recepcionista. “Hemos perdido mucho dinero” nos decían en una tienda. No oímos una sola opinión favorable (salvo la del vendedor de boletos para el plantón).
Mis sentimientos son ambiguos. Por un lado me recuerdan demasiado a Batasuna y su manera de enfocar los problemas, en donde su problema o reivindicación es lo único que importa y lo demás, los llamados daños colaterales, carecen de importancia. Por otro lado me doy cuenta que no se han dedicado a matar gente y que los 26 muertos caen de su lado. Que los maestros difícilmente hubieran podido agrupar a tanta gente si el gobernador no hubiese tenido una actitud anterior y durante el conflicto nefasta.
Cuando llegamos a la habitación nos encontramos con una nota del hotel en la que nos advierten que si marchamos al día siguiente lo hagamos de mañanita y que si nos vamos a quedar aprovechemos “para disfrutar de las instalaciones del hotel” y no salgamos a la calle.
Oaxaca 1
Tue Jun 12 04:53:00 UTC 2007
Es nuestro día de paseo por Oaxaca. La ciudad está supercuidada. Es una ciudad universitaria donde las facultades tienen su sede en el centro mismo. La gente es amable y salvo cuando estamos en el Zócalo nadie nos incordia. En el Zócalo nos entran para ofrecernos diversas objetos: gallinas picadoras, unos murciélagos móviles o unos imanes que mueven unas tortugas epilépticas. El zócalo a la vera de la Catedral ofrece un micromundo donde se mezclan turistas (pocos), lugareños ociosos y vendedores. Pero en el centro de la pirámide los boleros (limpiabotas). Cuando no tienen clientes observan, o todo lo más charlan con algún paseante del lugar. Cuando ejercen su función ofrecen conversación a gusto del cliente al estilo de los peluqueros. No cabe duda que los servicios policiales tendrán contratados a varios de ellos como informadores. Al lado de la catedral hay un “pintor” que observamos desde la terraza (nuevamente la terraza voyeur) lo fotografiamos con el tele. Pero hace unos movimientos extraños, impropios de un pintor. Discutimos, pues parece que está tejiendo, cosiendo o algo así. Cuando nos acercamos después de comer, descubrimos que está haciendo un cuadro con una extraña técnica de cosido.
Vamos al centro Sto. Domingo. Así como el Papa repartía territorios entre naciones, el rey de España lo hacia con órdenes religiosas. A Oaxaca tocaron los dominicos que llevaron una militante difusión del cristianismo al tiempo de un gran apoyo de la “modernidad” de la época y sus prácticas productivas. Su convento después de ser el centro de casi todo, sufrió los embates de la desamortización. Centro simbólico de la localidad era ocupado por las diferentes facciones en disputa el siglo XIX. Luego fue devuelto a los dominicos y más tarde transformado en un gran museo.
En este museo se presenta la historia de Oaxaca acompañada de hallazgos arqueológicos, cuadros, documentos, instrumentos de diferentes épocas y diferentes oficios. El contenido de las salas es muy irregular, pero a pesar de esto uno se hace una idea clara de las diferentes fases de la historia de México. Y el continente, el propio convento dominico, aparece como una especie de Vaticano impresionante dentro del contexto indígena. Si las grandes ciudades prehispánicas habían desaparecido, entrar en la iglesia conventual debía de tener un efecto demoledor sobre la conciencia indígena.
Hacia Oaxaca
Mon Jun 11 04:51:00 UTC 2007
Más carretera. Vamos de Taxco a Oaxaca. Vamos por Cuernavaca pero, por una fría y dolorosa decisión, pasamos de largo. Será en nuestro próximo viaje. Hoy nos tocan kilómetros. Tenemos nuestro bautismo de fuego de controles. Nos toca el sorteo (eso pensamos) y nos paran. Son soldados. Muy jóvenes. Unos nos revisan con bastante amabilidad. Otros nos observan aparentemente de forma indolente pero con unos fusiles automáticos en las manos. Un poco más lejos una tanqueta con una ametralladora montada y servida. ¿De dónde vienen? ¡Ah! de Bilbao. El poder del fútbol es inmenso. Nos dejan seguir con aquello de ¡Qué tengan un buen día!
Nuestra carretera, que no es de las de cuota, tiene paisajes variados. La tierra pasa de ocre a roja. Los campos cultivados suceden a bosques donde conviven mezclados cactus con árboles. Y todo ello con curvas. Hay una circulación moderada que le hace a uno recorrer varios kilómetros para pasar a un camión de manera medianamente prudente, aunque no siempre legal. No paramos, nos alimentamos de manís y patatas fritas, amén de agua fresca que llevamos en nuestra hielera. Al final, es lo que queremos, llegamos. Han pasado 9 horas y media.
Taxco 2
Sun Jun 10 04:46:00 UTC 2007
Es nuestro día turístico. Museo Guillermo Spratling, la persona que revitalizó la manufactura de plata en Taxco y consiguieron convertirla en lo que es, no solo un destino turístico inevitable, también la marca de la artesanía de plata. En cualquier parte de México se ven en la obligación de decir, provenga o no, que lo que venden viene de Taxco. Paseo por las callejuelas, regateo suave (no es Marruecos), disfrutando de la multitud de objetos bonitos (algunos no) que ofrecen en los diferentes puestos. Son las agotadoras obligaciones de los turistas.
Nos tomamos una cerveza en un bar delante de la catedral. La catedral de estilo churrigueresco enloquecido parece a distancia como uno de esos castillos de arena hechos con arena mojada. Desde el balconcito donde estamos vemos todo lo que pasa en el zócalo. Vendedores de pompas de jabón, globos, boleros (limpiabotas), un cura, etc… Con el teleobjetivo uno se siente como un paparazzi.
Taxco
Sat Jun 09 04:43:00 UTC 2007
Viaje hacia Taxco. Son kilómetros, pero la mayoría son en las llamadas carreteras de cuota. Todo nos va bien hasta Toluca. Ahí es la completa confusión. Vamos para adelante, para atrás. Volvemos sistemáticamente sobre nuestros pasos. Seguimos por letreros confusos y por supuesto contradictorios. Al final vamos según la orientación de los puntos cardinales. Pero debemos recurrir a preguntar. Aunque no hacemos exactamente lo que nos cuentan (encontramos en el camino un letrero contradictorio con lo que nos dicen) acabamos orientándonos. Cuando ya estamos felices por haber encontrado el camino, nuestro gozo en un pozo pues entramos en un superatasco. Sentimos desesperación. Es aquello de que cuando uno está a punto de alcanzar la fruta prohibida viene un golpe de viento y se la arrebatan. Seguimos el atasco, vemos todos los intentos (variados) de la gente que intenta saltarse el atasco y consigue que sea mayor. Pero nos vamos resignando y tranquilizando. Y poco a poco la velocidad aumenta y la circulación (después de una hora) se vuelve normal.
Llegamos a Taxco. Es un caos de ciudad situada en una empinada ladera. Las calles, como la de Elantxobe funcionando como doble dirección, donde los pequeños taxis Wolkswagen escarabajo y unas “combis” no tan pequeñas se mueven a bastante velocidad. Cuando entramos sentimos nuestro coche rodeado por las paredes de las calles, gente y otros coches en una sensación de completa angustia. Al final encontramos (y por casualidad) el aparcamiento del hotel ¡Estamos salvados! Hemos estado 10 horas en la carretera. Taxco es una especie de Lourdes centrada en la plata. Tiendas y tiendas en las que ofrecen objetos de plata de una forma agobiante. El Zócalo está lleno de gente turista, pero muy mayoritariamente mexicana.
CSI Guadalajara
Fri Jun 08 04:43:00 UTC 2007
A rellenar
Guadalajara
Thu Jun 07 04:41:00 UTC 2007
Día de carretera. LLegamos a Guadalajara, la capital más grande fuera de México DF. La impresión es un poco desagradable pues entramos en el mundo del tráfico y del follón. Nos resulta duro ver el comportamiento de los vehículos, muy agresivo. El ruido y el mogollón de gente. Hemos vuelto a “nuestra civilización”.
Vamos a ver un espectáculo en el teatro Diana. Nos avisan que por favor vayamos al menos un cuarto de hora antes. Como somos precavidos, llegamos cuarenta minutos antes. El portero en la entrada nos mira con una mirada rara y es que, como descubrimos más tarde, el espectáculo llevaba ya un cuarto de hora. Pero ¿Por qué? sencillísimo, de Sinaloa a Jalisco también cambian la hora.
A la salida los comediantes hacen una demostración gratuita de percusión en la calle con lo que nos devuelven en parte lo perdido.
Mazatlan
Wed Jun 06 04:40:00 UTC 2007
A rellenar



Hacia Mazatlán
Tue Jun 05 04:37:00 UTC 2007
Sinaloa tiene un nombre peligroso. Mentar el cartel de Sinaloa es mentarle a la jefa de policía de Nicaragua, Aminta Granera a quienes han organizado, al menos dos veces, su asesinato fallido y el de su familia.
El nuevo y quasi aleatorio en su elección presidente Felipe Calderón, ha acentuado el compromiso del Ejército en la lucha contra el narcotráfico. Para hacernos una idea del conflicto en unas unidades que conocemos diremos que el periódico de Mazatlán del día señalaba que ya se llevaban 1400 muertos relacionados con el narco tráfico en lo que se lleva de año. Seguramente parte está justificado. Aunque solo sea por el hecho de que la policía carece de credibilidad. La policía no está bien pagada directamente, pero lo está mejor indirectamente o diríamos mejos “mordidamente”. No tiene pues buena reputación en cuanto a la pelea con los narcos. Resulta por otra parte difícil resistirse al canto (y billetera) de los narcos.
Fox ya fue por ese camino, pero Calderón ha puesto todos los huevos en la misma cesta y ahora es el Ejército quien está al cargo de toda la pelea antinarco.
Recuerdo de mis tiempos de mili. Recuerdo el código militar. Era una situación extrema pues era el código militar franquista. Pero, exagerando muy poco, todo lo que no fuera llegar tarde a la formación o llevar el gorro mal puesto estaba castigado con 30 años de prisión mayor o pena de muerte. La expresión de “matar moscas a cañonazos” es la descripción de muchas actividades de los ejércitos cuando actúan fuera de la actividad horrible para lo que están destinados: la guerra. En Sinaloa, en concreto en Sinaloa pueblo, anteayer, en una zona cerca de las montañas, el ejército se cargó, asesinó a prácticamente una familia tres niños y dos mujeres. Quedaron malheridos un adulto varón y otros dos jóvenes. El ejército disparó a quemarropa porque al parecer el coche en el que viajaba la familia no se detuvo diligentemente. El control no estaba debidamente señalizado y era noche cerrada. El conductor, con varias balas en el cuerpo salió del coche para decir que parasen. Esto agravó el caso al precipitarse el coche por su cuenta, sin freno de mano, por un barranco.
Los 16 soldados y suboficiales y los tres oficiales están detenidos y serán juzgados por el código militar. Las instancias oficiales dicen que serán castigados pero que eso no pone en cuestión la labor del instituto armado.
En la playa de Las Glorias
Mon Jun 04 04:36:00 UTC 2007
Guaymas resulta para nosotros como una ciudad fantasmal. Son las 5 y media y todavía no ha amanecido del todo. Sacamos el auto del vientre del ferry y con una pequeña indicación de direcciones nos lanzamos hacia la carretera hacia el sur.
Tomamos contacto con las “autopistas de cuota” donde como su propio nombre indica hay que pagar para utilizarlas. Hacemos un buen recorrido y llegamos a la playa de las Glorias en la zona de Los Mochis

La playa está bien, pero en el hotel nos dicen que hay medusas o como ellos mismos dicen “quemadores”, así que decidimos abstenernos de baño. En la habitación hay la típica lista de recomendaciones y prohibiciones. Entre ellas está “No se permite el acceso a ninguna persona de la vida galante”
Y vamos en barco
Sun Jun 03 22:30:00 UTC 2007
Pasamos casi todo el día en Santa Rosalía en un cyber que tenía aire acondicionado. Visitamos por supuesto la famosa iglesia diseñada por Eiffel.
Hay lugares donde uno inevitablemente se encuentra con la pluralidad de la sociedad. Incluso un turista. Los turistas estamos inevitablemente apantallados por toda una serie de personas que intentan hacernos en general la vida agradable. Siempre nos podemos encontrar con un policía desagradable o chulo, pero en general aquellos con los que nos cruzamos viven de nosotros y como me dijo una vez un heroinómano ante las acusaciones de un grupo de vecinos que veían como peligroso un centro de atención a drogodependientes en su barrio “no se caga donde se come”.
Hoy nos toca uno de esos sitios. Para ir de Santa Rosalía (Baja California) al “continente” aparte de unos avioncitos no hay mas que un barco. Hay quien va en camarote y quien lo hace a la “luna de Valencia”. Así charlamos desde con una norteamericana de Colorado que viene de hacer surf y que nos comenta , al enterarse que vamos a Nicaragua. “Creo que en Nicaragua hay una zona donde los americanos se hacen unas casas muy bonitas” Hasta una muchacha que va a su pueblo con parte de su familia para celebrar la fiesta de los 15 años, una de las fiestas más importantes que puede tener una chica . Ella está trabajando desde hace un año en una empacadora de tomate de Vizcaíno. Toda la familia trabaja allí y el papá es el jefe de partida por lo que esta vez no viaja. Los horarios son terribles, de 8 de la mañana a 11 de la noche con dos descansos de una hora para comer y cenar y con tiempos tasados para ir al baño. Si uno se siente enfermo, o simplemente agotado y falla un día, no se le permite volver a trabajar en tres días. Los salarios son miserables del orden de 13 euros al día y aun así es un destino apetecible para mucha gente. También debe ser cierto que mucha gente no aguanta el ritmo y se va al cabo de uno o dos meses. Han tenido problemas para conseguir un boleto para el barco porque el rol se había cerrado. El auto en el que venían se calentaba y habían tenido que parar continuamente. Al final convencieron al hombre de la taquilla. Su principal argumentación fue que si perdían el barco no podían asistir a la fiesta de los 15 años. Esto fue definitivo.
El barco es sueco, tiene enchufes europeos. Su capitán es joven y oimos como en la salida da las ordenes precisas eso de “avante, 10 a estribor etc..” de mirada seria, parecería que no ve a los pasajeros. Después de sacar el barco del puerto se retira a su habitación de donde nos llega el sonido de una televisión.
El barco tiene pocas luces y la luna sale tarde lo que permite ver las estrellas con mucha claridad. Incluso se ve en el mar el reflejo de las estrellas. Así, viendo la noche entablo conversación con una persona que también trabaja en una empacadora. En este caso es un reclutador que va al continente a buscar trabajadores. Pero durante un buen rato solo hablamos de la noche. De la agradable temperatura, de los bonitas que están las estrellas. Me empieza a indicar que en el fondo del horizonte se ve una lucecita. Yo honradamente no la veo y así se lo digo. El afirma que se trata de una isla que está en medio del viaje, que la ha visto cuando hizo el viaje de día. Tiene razón. Al rato ya estoy viendo la luz y mas tarde una sombra alrededor de la luz en la que se adivina la isla. Todo ello con la única ayuda de las estrellas.
Luego la conversación deriva hacia un amigo suyo español al que le mató su sobrino para quedarse con el negocio. Nunca le agarraron al sobrino pero el sabe que fue él y muchas otras historias …
Inevitablemente se habla de política. Mi contertulio se preguntaba. “Nosotros en Mexico, tenemos de todo, muy buena agricultura, minas, petroleo … Sin embargo el gobierno norteamericano les da a sus ciudadanos educación y trabajo para todos ¿Por qué el nuestro no nos lo da?” Es el viejo pensamiento de que si hay algún problema el gobierno puede y debe resolverlo.
Ya me voy a dormir. La luna ha salido y se ha hecho con la situación. Ningún barco pirata se podrá acercar sin que le veamos.
Día de despedida de nuestra playa.
Sun Jun 03 04:18:00 UTC 2007
Nos vamos con tristeza de donde ha sido nuestro hogar durante cinco noches. Resulta curioso como uno se puede apoderar de un lugar en muy pocos días. Nuestra habitación situada frente al mar y en el extremo del hotel más cercano al mar nos ha proporcionado un puesto de observación privilegiado para ver todo lo que ocurría en la playa.
Habrá que decir que la playa está dividida en dos por un pequeño río y que esta división establece dos áreas de influencia de dos establecimientos hosteleros. Pero no siempre fue así. En un principio el complejo playero era dirigido por dos parejas de italianos que lo explotaban conjuntamente. Pero por cosas de la vida una de las parejas se separó, la comunidad quedó tres a una. Esto aceleró la venta de las partes de los mayoritarios. Un mexicano Don R. compró esa mayoría, mientras que la parte al sur del riachuelo quedó en manos de la italiana.
La parte del norte está constituida por varias casitas en alquiler (No sabemos si son todas propiedad de Don R.) y el hotel donde estamos
que dado que está en remodelación no tiene un restaurante en funcionamiento. La otra parte tiene como centro el antiguo restaurante del complejo al que han añadido palapas, estacionamiento y servicios para autocaravanas y alguna casa para alquilar.
El asunto es que ambas partes se odian. Al preguntarle a S. por el restaurante de al lado, nos dijo que mucho mejor era otro situado a 15 km. y que los del restaurante vecino no se sabía si abrían o no. Incluso descalificó personalmente a su dueña.
En el otro lado nos ofrecieron casa a más bajo precio, kayaks, barquitos, etc … No hay duda que la batalla estaba servida.
Si nos referimos a los personajes de nuestro sector, del sector norte, hay cosas que contar. Hablamos primero de los permanentes.
En la esquina norte hay una casita, la más bonita. S. nos dice que está alquilada permanentemente y que pagan la renta anualmente. Sus habitantes son de edad indefinida, es decir jubilados pero muy vitales, de costumbres discretas en general. Con horarios fijos de baño. 7:30 de la mañana y 1 del mediodía. Los sábados toman (o tomaron) una botellita de vino brindando bien metiditos dentro del agua. También han sido vistos confraternizando con el enemigo en el restaurant del sur. Pero parecen estar por encima del bien y del mal pues también donaron al hotel una vieja máquina de ejercicio en lo que será la nueva “fitting-room” del hotel. Creo que constituyen unos vecinos discretos, de cierto valor decorativo y porqué no decirlo,con algún toque de distinción. Son claramente la “clase alta” de la playa.
De otra casa y como a las doce y media solía aparecer otra pareja que entraba con gran alharaca en la playa. Primero aparece él, se pone los tapones en el oído. Cuando se mete al agua lanza unos ¡Aaah! de placer. Luego se mete ella y comienza la conversación. Se ponen a una distancia suficiente como para no poderse hablar bajo, lo cual no tiene porque ser muy grande gracias a la ayuda tecnológica de los tapones. Lo mejor que se puede decir de ellos es que alfinal sus baños acababan y se iban.
Hay que señalar que cuando hablamos de baños no estamos hablando de que se lancen frenéticamente a nadar. En la playa, al menos por la mañana no hay olas y se limitan a meterse dentro, hasta que el agua les llegue a los hombros como quien se mete en una superbañera y hay están.
Pero aparte de estos habitantes que consideramos permanentes la zona norte ha tenido otros habitantes. Por ejemplo una pareja de jóvenes que apareció dos días que nadaban y no molestaban. También dos parejas de mexicanos ruidosos por supuesto. Las señoras con modelo traje de baño de faldita años 50. Ellos con sendas cañas de pescar en la orilla de la playa pescando para la comida cosa que consiguieron tanto en el sector moluscos como peces. Cada vez que pescaban un pez había fotos y grititos. La playa tiene un camino de arena en el agua que no tiene ni algas ni piedras que es el que todo el mundo utiliza para entrar. Esta era la posición donde habían puesto sus cañas durante casi toda la mañana. El resto de los usuarios (nosotros) esperó pacientemente a que se fueran a comer para tener sus baños diarios.
También otro día dos chicas jóvenes se pasearon por la playa, pusieron tienda y se largaron a la mañana siguiente. Así mismo de repente desembarcó un superjeep con cuatro fornidos norteamericanos. Bajaron, se bañaron y se fueron. Asimismo una familia de tres generaciones mexicana que lo único que podemos recordar es el ruido que metían.
No podemos olvidar los sucesos de la última noche. Ya cuando llegamos estaba S. con otras personas que no conocíamos charlando y bebiendo. cuando estábamos con la noche echada y sin haber aparecido la luna todavía, un coche llegó al aparcamiento. La sombra de hombre apareció por el lado oscuro del hotel. Se movía con precaución mirando a un lado y a otro. Volvió al auto. Lo aparcó más cerca y penetró en la semioscuridad del hotel. Una sombra de mujer, le recibió, le abrazó y le llevó a una habitación.
Esta mañana había un supertrailer junto delante de nuestra habitación. S. que nos tenía al corriente de todas las novedades nos informó que se trataba de un camionero al que le había salido un viaje con ferralla para Los Cabos. Se había llevado consigo a la familia y ahora se permitía hacer la parada dominical con los suyos en “nuestra” superplaya.
Nos queda decir que S. nos habló del camionero pero nunca mentó a la sombra que nosotros habíamos visto, cuando definitivamente nos habíamos convertido en los cotillas mayores del reino
Todo esto sería irrelevante si esto lo hubiésemos sacado como ejemplo de lo que sucedía en “nuestra” playa. El asunto relevante es que aparte nuestra aventura marítima no sucedió ni una cosa más.
El máximo evento común que sucedió fue la noche que se cortó la luz a las 10 de la noche. El grupo generador se paró. Todo quedó a oscuras. Precioso, antes de salir la luna con las estrellas a tope y luego con la luna salida una iluminación perfectamente clara.
S. no estaba. V. atrincherada tras un foco de baterías decía que tenía miedo. J. intentó poner en marcha el aparato y no pudo. S.llegó al fin y resolvió la situación a eso de las 11 pasadas. A la mañana siguiente nos contó que el generador estaba computerizado y él era el único que lo entendía.
V. una muchacha joven entrada en kilos era quien hacía el papel de sirvienta. Nuestra relación con ella el primer día tuvo alguna tensión pues fue quien nos trajo la cerveza aguada. Nos dijo aquello de que “fíjese que justo ahorita estamos arreglando la cocina y tenemos desconectada la refri”. Luego nos resultó muy entrañable. Cada vez que hacía nuestro cuarto, la mayoría de los días éramos su único cliente, se quejaba de lo duro que era el trabajo. V. tenía un bebé en Mulegé. V. nos hizo todos los días el desayuno (menos su día libre, el último). El contenido de éste era delicioso y aunque variable. En general consistía en dos (o tres) huevos fritos para mi y huevos revueltos para L. Zumo de origen variable, “hash brown”, alguna fruta o café, acompañados de tortillas de maíz. Estaba delicioso, la única pega es que tardaba en general una hora (o un poco menos) en hacerlo, desde que le avisábamos que queríamos desayunar hasta que nos llegaba el desayuno. Las tortillas estaban siempre calientes, los huevos en general fríos. V. aplicaba germánicamente su orden de prioridades. ¿Creéis que en realidad no nos importaba y que todo nos parecía estupendo? Pues acertáis.

Me queda por relatar que aunque no cruzamos muchas palabras con J. estaba muchas veces presente en nuestras conversaciones cundo lo veíamos discretamente ir de un lado a otro en el hotel. Fuimos a despedirnos. Fue triste, J. estaba malito y tosía continuamente. le dijimos que se cuidara “take care” y le volveríamos a verle la próxima vez. Nos dedicó una sonrisa de despedida.
Freno Motor
Sat Jun 02 04:15:00 UTC 2007
A menudo en la carretera de Baja hemos visto letreros que decían “No use freno motor” en general cerca de poblaciones. No entendíamos que quería decir. Ahora si lo entendemos. El freno motor en los trailer es tremendamente ruidoso. Lo hemos podido comprobar ahora que nuestro hotel aunque aislado está cerca de la carretera. No hay ningún letrero de “No use freno motor” aunque probablemente tampoco habría diferencia caso de que lo hubiera. ¡Nadie es perfecto!
Vietnam
Fri Jun 01 02:32:00 UTC 2007
En el hotel solo estábamos nosotros, S. que es el encargado y V. que es la sirvienta. Además, esta J., un yanqui como de 65 años que es un huesped permanente.
S., nos contó su historia. Hace como 9 meses apareció con su esposa en una roulotte. Al parecer, llevaban una relación bastante tormentosa. “Se daban de trompadas entre ellos” nos dijo S. El caso es que decidieron separarse. Ella se fue con la roulotte a cuestas y el se quedó desde entonces en el hotel.
J. es veterano del Vietnam y cuando habla de la guerra lo hace con tristeza y dolor. Recuerda toda la gente que mató. S. nos cuenta que todos los 21 de abril, llora ya que no puede olvidar que ese dia mató 21 vietnamítas.
J., tiene un aspecto plácido, cabeza rapada, con una barbita estilo Ho chi ming aunque un poco más corta y pone música de Los Doors. Entre las canciones, por supuesto, “THE END”. Para arreglar su aspecto va a la orilla del mar y se afeita la cabeza y la barba con una cuchilla de afeitar y agua de mar.



